Al 95.145% de actas contabilizadas, ponen a Roberto Helbert Sánchez, de Juntos por el Perú, con una ventaja de 20,336 votos por encima de Rafael Bernardo López Aliaga de Renovación Popular, con 1,926,089 frente a 1,905,753 votos con una diferencia de apenas 0,1% que se torna cada vez más difícil de revertir.
Aún quedan unas 5,000 actas presidenciales en jurados electorales especiales, de las cuales la mitad proviene del extranjero, donde López Aliaga tiene ventaja clara, pero cuyo volumen total no alcanzaría para cerrar la brecha acumulada, según las proyecciones disponibles.
«La matemática te dice que esto no va a cambiar el resultado de la elección», señaló uno de los analistas convocados al programa Calateo Electoral, donde el politólogo Matías Faure y el ingeniero Gonzalo Márquez coincidieron en sus proyecciones de forma independiente.
López Aliaga se queda sin margen aunque falten votos por contar
Ambos expertos estimaron además los votos perdidos por López Aliaga debido a retrasos en apertura de mesas, y aunque sus cifras difieren, los dos coinciden en que son muy pocos miles, insuficientes para modificar el resultado final.
El análisis central indica que la diferencia entre Sánchez y López Aliaga en Lima Metropolitana supera cualquier estimación de votos ausentes, e incluso en escenarios hipotéticos donde todos los impedidos de votar hubieran sufragado, la elección no se voltearía.
Faure descargó directamente las actas pendientes para contabilizarlas, y sus cálculos junto a los de Márquez serán distribuidos en PDF a suscriptores, sometibles a evaluación pública, dejando en claro que convocar elecciones complementarias resultaría innecesario.
