Padres de familia protestaron airadamente contra la suspensión tardía de un desfile escolar en Puno, cuando los estudiantes ya desfilaban completamente empapados; las autoridades y el jurado se retiraron sin haber suspendido el evento desde el inicio pese a la lluvia.
La indignación se centró en que las familias invirtieron dinero en los preparativos, los niños soportaron la lluvia durante todo el recorrido, y la decisión de suspender llegó cuando el desfile casi concluía, generando el rechazo masivo de los presentes.
«No podemos permitir eso, nuestros hijos ya se han mojado, a estas alturas no es justo», expresó una madre de familia, cuestionando que las autoridades faltaron el respeto a los estudiantes y sus familias al no actuar oportunamente.
Una decisión tardía que pudo evitarse desde el inicio
Los padres señalaron que la condición climática era evidente desde antes de comenzar el evento, por lo que la suspensión debió ejecutarse al inicio y no cuando la mayoría de alumnos de secundaria ya había desfilado bajo la lluvia.
El jurado encargado de evaluar el desfile se retiró del evento sin concluir su función, lo que agravó la molestia de las familias, quienes cuestionaron la responsabilidad y el compromiso de las autoridades organizadoras.
Los afectados exigieron que en futuros eventos escolares se tomen decisiones oportunas frente a condiciones climáticas adversas, evitando exponer a los estudiantes a situaciones que comprometan su salud y bienestar.
