Regina Valencia Zapata, madre de Leonel Alejandro Quispe Valencia (19), comparte con dolor la tragedia que ha marcado a su familia desde las heridas sufridas por su hijo durante las protestas del 9 de enero en Juliaca. Leonel resultó con un pulmón destrozado por perdigones disparados por la Policía, y a un año del incidente, se enfrenta a la necesidad de un trasplante pulmonar.
Casi doce meses después, las secuelas impiden que Leonel pueda trabajar y mantener a su pequeña hija de 10 meses, dejando a Regina con la responsabilidad de cubrir todos los gastos. «No puede sustentar a su familia ni a su niña debido a su condición», lamenta la madre, denunciando la falta de tratamiento médico adecuado por parte del Estado, que no toma en cuenta su situación económica.
Frente a las recientes visitas de autoridades a Puno, Regina las califica como «una burla». Critica que no ofrecen soluciones reales para las víctimas de la represión policial del 9 de enero y sus familias. «Nos hacen esperar, no hay justicia», reclama con frustración.
Regina responsabiliza al gobierno de Dina Boluarte por las pérdidas y heridas causadas en las protestas. Exige justicia ante el drama que ha afectado la vida de su hijo y su pequeña nieta. «Mi hijo es un inválido y nadie responde», reclama desesperada.
