En respuesta a la creciente ola de inseguridad que afecta la ciudad, los vecinos de Juliaca han decidido llevar a cabo un paro de 24 horas. Este anuncio surge como resultado de la percepción de inacción por parte de las autoridades municipales y de seguridad ciudadana para frenar la actividad delictiva en la zona.
Antero Pimentel, dirigente local, reveló la operación ininterrumpida de locales clandestinos, desafiando anuncios de clausura y acciones de fiscalización que él calificó como «operativos pantalla». En este contexto, el presidente de las Cuatro Zonas de Juliaca expresó su preocupación sobre la falta de aplicación real de sanciones y la cobranza de multas exorbitantes que generan sospechas de corrupción entre los vecinos.
A pesar de contar con un presupuesto de 13 millones de soles destinado a seguridad ciudadana, la falta de resultados concretos ha llevado a los dirigentes barriales a solicitar la destitución del gerente de Fiscalización y Control hace tres meses, sin obtener respuesta. Acusan a las autoridades ediles de priorizar intereses personales y económicos sobre las necesidades de la comunidad.
Pimentel responsabiliza a regidores y gerentes de línea por no aplicar ordenanzas que permitan sancionar y clausurar definitivamente los locales de entretenimiento nocturno y prostíbulos que operan impunemente en la ciudad. Según revela, los operativos actuales, como soldar las puertas de estos establecimientos, resultan ineficaces ya que los propietarios las reabren en cuestión de horas sin consecuencias.
El dirigente hace un llamado a la población de Juliaca para que se sume a marchas de protesta exigiendo el cierre de estos establecimientos y presionando por medidas drásticas contra la delincuencia en aumento en varios distritos. Además, responsabiliza a las autoridades locales de cualquier hecho delictivo o accidente que ocurra durante las manifestaciones, atribuyendo la situación a su negligencia.
