Dina Boluarte ha designado a Ernesto Blume y Domingo García Belaunde como sus abogados ante el Tribunal Constitucional (TC) en el caso Rolex. Esta movida legal busca desestimar las investigaciones en su contra.
Los abogados, reconocidos por su cercanía al fujimorismo, se presentaron ante el TC en el marco de un habeas corpus interpuesto por Boluarte. Su objetivo es anular lo investigado en el caso Rolex.
El caso Rolex se refiere a la investigación iniciada por la Fiscalía sobre la posesión de relojes de lujo y joyas por parte de Boluarte. Se cuestiona el origen de estos bienes y si fueron declarados adecuadamente.
La controversia estalló cuando se observó a la presidenta usando relojes de alta gama en eventos oficiales. Esto llevó a cuestionamientos sobre cómo pudo adquirirlos con su sueldo de funcionaria pública.
Ernesto Blume, en su defensa de Boluarte, argumenta que la presidenta está siendo «maltratada» por el Ministerio Público. Sostiene que quien ejerce la presidencia merece un «trato deferente» por representar a la nación.
El ex miembro del TC afirma que «los ultras y los caviares están tomando como piñata a la presidenta». Este argumento ha sido criticado por carecer de fundamento jurídico sólido.
La Fiscalía ha realizado allanamientos y solicitado información sobre las adquisiciones de Boluarte. También se investiga a funcionarios cercanos por posible enriquecimiento ilícito.
El Poder Judicial ya ha confirmado la incautación de un par de aretes de oro y brillantes, supuestamente adquiridos para Boluarte por el exgobernador regional de Ayacucho, Wilfredo Oscorima.
La estrategia legal de Boluarte ante el TC es vista como un intento de frenar las investigaciones. Críticos argumentan que esto podría sentar un peligroso precedente de impunidad para altos funcionarios.


