José Ponce, llegó al centro de salud Guadalupe en el distrito de San Miguel (San Román) con una emergencia médica. El usuario aseguró que el personal le negó la atención argumentando que “no pertenece acá”. Ponce vive a cuatro cuadras del establecimiento, pero le exigieron actualizar sus datos en otro lugar.
“Si me da algo del corazón ¿qué hago? ¿Me muero esperando?” preguntó Ponce. El hombre relató que el personal le dijo “si quiere que lo atiendan, espere media hora”. Mientras tanto su salud corría riesgo. Ponce insistió en que su caso era una emergencia, pero la respuesta fue indiferente.
El usuario denunció que el trato varía según la apariencia. “Si te ven con la cara bonita, te atienden rápido. Si no, esperas nomás”. Ponce aseguró que el personal prioriza a quienes les parecen “presentables”. Esta situación refleja una presunta discriminación por condición social.
Ponce también reveló que el centro de salud maneja cupos limitados. “Ya no hay cupos, ni uno ya”, le dijeron. El ciudadano cuestionó cómo puede atenderse si las plazas están agotadas. “Mañana esto se va a infectar, ¿qué va a pasar?”, advirtió preocupado por su salud.
El afectado exigió a la Dirección Regional de Salud personal más eficiente y con vocación de servicio. “Que pongan gente con convicción”, pidió. Ponce también solicitó que se investigue la presunta negligencia y discriminación en el centro de salud Guadalupe.
El caso ocurrió en el centro de salud Guadalupe ubicado en San Miguel, provincia de San Román. Ponce ya inició acciones legales en la fiscalía. Las autoridades aún no se pronuncian sobre el caso.
La denuncia de Ponce expone fallas graves en el sistema de salud local. Su testimonio refleja la urgencia de revisar los protocolos de atención. La comunidad exige respuestas claras y soluciones inmediatas para evitar más casos de discriminación.


