El jefe del módulo defensorial de San Román Nivardo Enríquez Barriales advirtió una presunta omisión de funciones en el hospital Carlos Monge Medrano, porque el área responsable no habría aplicado el dosaje etílico a un médico señalado por supuestamente trabajar en estado de ebriedad.
Explicó que, tras conocer la denuncia, la Defensoría envió un oficio al director del hospital para que abra una investigación de oficio y también comunique el caso a la Fiscalía Penal de Turno.
Enríquez Barriales sostuvo que el dosaje etílico debió hacerse de inmediato, porque esa prueba permite confirmar o descartar la denuncia, además advirtió que la omisión de esa diligencia también podría alcanzar a otros funcionarios del nosocomio.
El representante de la Defensoría afirmó que en una institución pública no puede haber encubrimiento entre trabajadores, y remarcó que todos los servidores tienen el deber de colaborar cuando un ciudadano presenta una denuncia.
Enríquez Barriales pidió investigar a enfermeras y médicos que, según videos grabados por los denunciantes, habrían intentado frenar la intervención y la denuncia, porque debieron facilitar las acciones para aclarar lo ocurrido.
“Si el profesional no hubiera estado en estado etílico, cuál es el inconveniente de practicarse el dosaje etílico”, declaró Enríquez Barriales, y añadió que la Defensoría ya emitió sus recomendaciones mientras espera sanciones si se confirman responsabilidades.

