Mineros artesanales en Arequipa: un camino mortal

Reynaldo Puma
Reynaldo Puma 14/09/2023

En los últimos tres años, la región de Arequipa ha sido testigo de la muerte de 20 mineros artesanales informales e ilegales, así como de 65 fallecidos debido a accidentes laborales, derrumbes y deslizamientos. Las autoridades y líderes señalan que la principal causa de esta tragedia es la falta de supervisión y la demora en el proceso de formalización minera, que lleva más de dos décadas sin resultados tangibles.

Adentrarse en las minas es una experiencia asfixiante, donde la presión aumenta y la falta de oxígeno se hace evidente. El aire enrarecido y la humedad dificultan la respiración. A tres kilómetros en el interior del cerro, detenemos nuestro viaje en una zona donde los mineros intentan reparar un derrumbe provocado, según afirman, por otros mineros que intentan desplazarlos.

En un enfrentamiento en marzo de este año, ocho trabajadores resultaron gravemente heridos. Esta mina de oro se encuentra en Alto Molino, provincia de Condesuyos, Arequipa, donde el viento silba y la tensión de un conflicto armado se siente en el aire.

 La minería artesanal se estableció en la región Arequipa hace más de una década, primero en el asentamiento minero de Secocha, en el distrito de Mariano Nicolás Valcárcel, provincia de Camaná, y luego se extendió a las ocho provincias arequipeñas. El aumento en el precio del oro, que pasó de US$ 1,260 a casi US$ 2,000 la onza en los últimos seis años, alimentó esta actividad.