Retrasos e irregularidades afectan 37 obras activas en Juliaca. El gerente de infraestructura de la Municipalidad Provincial de San Román, Wilder Bazán Maldonado, señaló que la suba del combustible es el factor principal de los aplazamientos, con una inversión total de S/84 millones en riesgo.
La cartera total de obras asciende a cifras considerables. La municipalidad ejecuta 25 proyectos por administración directa con S/31 millones y 15 por contrato con más de S/52 millones, al 14 de mayo, según informó el propio funcionario.
Sin embargo, los antecedentes cuestionan esa explicación. Cerca de 20 proyectos debían culminarse en 2025 y no lo hicieron. El regidor Salvador Valdivia alertó que los retrasos son graves y preceden a la crisis del combustible, lo que contradice la versión oficial.
El alza del combustible generó un impacto directo en los costos. En la obra de circunvalación, el expediente técnico fijó el petróleo a S/16.50 por galón, pero los proveedores cotizan hoy a S/28 el galón, con un requerimiento de más de 52 mil galones.
Además, dos obras están suspendidas por causas distintas al combustible. La vía Florida se paralizó por modificaciones no sustentadas del primer residente, ya retirado del cargo, y con denuncia formal en proceso. La vía Héroes del Pacífico retoma el lunes 18.
Otro caso emblemático expone las demoras acumuladas. El cuartel de Serenazgo, obra ya concluida en estructura, no se entregó porque el proceso de selección del generador eléctrico cayó cuatro veces antes de concretarse, lo que elevó los costos y aplazó la entrega.
Los procesos fallidos generaron gastos adicionales no previstos. Cada aplazamiento de adquisición derivó en nuevas cotizaciones a precios mayores. Bazán Maldonado indicó que las obras solo se entregarán «al 100% según el expediente técnico», sin excepción alguna.
La población y los regidores exigen respuestas concretas ante esta situación. Los aplazamientos reiterados, la suba de costos y los errores técnicos de residentes ponen en evidencia que la gestión de infraestructura enfrenta una crisis que va más allá del precio del combustible.

