El turismo en Puno y el sur del Perú proyecta una temporada alta positiva desde junio, impulsada por reservas hacia Machu Picchu vendidas casi en su totalidad para agosto y parte de septiembre, según confirmó el operador turístico y expresidente de la Cámara de Comercio de Puno, Francisco Aquise Aquise.
Aquise precisó que la recuperación del sector comenzó a sentirse desde abril y mayo, luego de un inicio de año golpeado por incertidumbre electoral, crisis del petróleo y contexto internacional adverso, consolidándose ahora con demanda creciente hacia destinos del sur peruano.
«Los ingresos a Machu Picchu están vendidos ya casi para todo agosto y parte de septiembre», afirmó Aquise Aquise, destacando que este dinamismo genera un efecto favorable directo sobre los servicios de transporte, hospedaje y operación turística en Puno.
Combustible, dólar y estabilidad social, los tres factores que definen la campaña
Sin embargo, el sector arrastra presiones económicas significativas, pues el combustible subió alrededor del 75% y la caída del dólar por debajo de S/3.40 genera una pérdida cercana al 11% en tarifas cotizadas anteriormente a S/3.60, afectando márgenes de los operadores locales.
Ante ello, los empresarios negocian con proveedores para mantener precios, mientras avanzan inversiones en transporte, proyectos hoteleros pendientes del proceso electoral y capacitaciones impulsadas por Promperú para fortalecer la oferta turística regional de cara a la temporada.
Aquise recordó que las protestas de 2023 paralizaron el movimiento económico entre enero y mayo, pero resaltó que Puno acumula casi tres años sin cierres de carreteras, estabilidad que beneficia al turismo, comercio, minería y educación, pidiendo evitar medidas que frenen la campaña ya en marcha.
