La región Puno se mantuvo como el mercado laboral menos competitivo del país durante el año 2025 al ocupar el último lugar del ranking nacional, porque el estancamiento en la generación de empleos de calidad impide que miles de ciudadanos progresen.
El informe del Índice de Competitividad Regional ubicó a nuestro departamento en el puesto 24 sin registrar ningún avance frente al periodo anterior, ya que las brechas estructurales y la falta de oportunidades adecuadas frenan el desarrollo de los trabajadores en las provincias.
El economista Daniel Najarro afirmó que el principal problema radica en la baja calidad del trabajo con una informalidad que golpea al 69 por ciento, puesto que el 73 por ciento de los puneños percibe ingresos económicos que están por debajo del sueldo mínimo.
La falta de protección social también sitúa a la región en el fondo de la tabla informativa con niveles muy bajos de seguridad, por eso solo dos de cada diez trabajadores cuentan con acceso a una pensión para asegurar su futuro y jubilación.
La tasa de participación laboral alcanzó el 75 por ciento, pero esto no logra revertir la falta de empleos formales en el sector privado, ya que la inactividad involuntaria refleja que muchas personas desean trabajar, pero no encuentran un puesto digno o estable.
ComexPerú alertó sobre la urgencia de aplicar políticas que mejoren la productividad regional para formalizar el departamento y cerrar las brechas laborales existentes, porque sin cambios estructurales profundos la situación de pobreza y precariedad se mantendrá igual para los jóvenes puneños.
