El vocero de la bancada de Buen Gobierno, diputado Nery Fernández, advirtió que su partido podría votar en contra de toda la delegación de facultades legislativas solicitadas por el Poder Ejecutivo si el Senado incumple la ley, específicamente el artículo 104 de la Constitución que exige precisión en los decretos legislativos.
Fernández participó en una entrevista en RPP donde expresó que Buen Gobierno respalda únicamente las medidas urgentes relacionadas con seguridad ciudadana y los efectos del fenómeno del Niño, tras haber identificado entre diez y once temas prioritarios de los sesenta y seis solicitados por el ejecutivo.
La bancada ha sostenido reuniones con el premier Luis Galarreta y sus ministros en el Congreso para discutir las prioridades del gobierno, logrando coincidencia en los temas urgentes, pero expresando preocupación por las declaraciones públicas de senadores que han señalado que revertirán lo desaprobado en la Cámara de Diputados cuando lleguen a su sede.
Estrategia de reversión genera desconfianza en diputados
El diputado indicó que la posición de Buen Gobierno cambió tras percatarse de que el oficialismo espera que el Senado revierta las decisiones de diputados aprovechando su mejor correlación de votos en esa cámara, lo que violaría el reglamento del Congreso y debilitaría la institucionalidad.
Senadora Marta Chávez y el presidente de la Comisión de Constitución del Senado, Carlos Mesías, han declarado públicamente que restiturán las medidas originales cuando reciban los proyectos aprobados por diputados, generando desconfianza en otras bancadas que también evalúan sus votos de apoyo.
La bancada de Renovación Popular también expresó su rechazo a aprobar todas las facultades solicitadas, priorizando solo lo urgente, al identificar que temas como tasas de interés no requieren delegación legislativa, demostrando que el criterio de selectividad es compartido por múltiples grupos parlamentarios.
Plazo constitucional y próximas gestiones parlamentarias
Fernández confirmó que el plazo legal para la aprobación en diputados vence en la primera semana de octubre, con siete días hábiles restantes, y que continuarán reuniéndose para evaluar si el ejecutivo cumple con enviar por escrito las precisiones sobre las medidas urgentes identificadas, requisito indispensable para recuperar la confianza de su bancada.


