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Dirigentes cuestionan visita de Bálcazar a Puno y la califican de show político

Reynaldo Puma
Reynaldo Puma 26/03/2026

El presidente interino, José María Bálcazar llegará este sábado a la región de Puno para dar inicio a la II etapa del Proyecto de Agua y Alcantarillado (PIAA). La actividad, será en la avenida Leónidas Allasi, entre las urbanizaciones cincuentenario Cancollani y Santa Catalina; sin embargo, su llegada será más un show político denuncia la dirigencia de la Central de Barrios de Juliaca.

Sin embargo, la llegada del presidente genera desconfianza entre los dirigentes de la zona. La acusación es directa: «Esta visita será más un show político para promover la buena imagen del presidente interino que un compromiso real con la población.» Los beneficiarios del proyecto exigen obras físicas, no actos protocolares.

El descontento no es nuevo. Los propios dirigentes reconocen que en etapas anteriores el Gobierno incumplió los plazos de ejecución que él mismo prometió. La licitación del proyecto generó fricciones porque los representantes vecinales no pudieron participar; solo la Unidad Coordinadora del Proyecto y el Ministerio de Vivienda condujeron el proceso.

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La segunda etapa avanza con contratos firmados para la subetapa II y la subetapa III. No obstante, la subetapa IV aún carece de contrato. El compromiso del actual ministro de Vivienda es cerrar esa firma pendiente y suscribir además el convenio de préstamo con el BID para el drenaje pluvial y el PETAR.

El representante del Ejecutivo tiene previsto anunciar la firma de esos documentos durante su visita a la ciudad. Los líderes barriales anticipan que el titular del Gobierno y su comitiva, con el ministro de Vivienda a la cabeza, formalizarán los acuerdos ante los beneficiarios, quienes ya conocen el lugar asignado para la ceremonia.

La primera etapa del proyecto aún no tiene fecha oficial de entrega. Los dirigentes admiten que el Gobierno no les informó sobre su situación exacta, aunque señala que está «en etapa final.» La exigencia vecinal es que la entrega se realice con todas las observaciones levantadas, sin pendientes que comprometan la calidad del servicio.

El lunes anterior, el inicio formal de obras se realizó con los beneficiarios presentes. Pese a ello, el Gobierno quiere organizar su propio acto, coordinado con autoridades locales, la UCP y el Ministerio. Los dirigentes califican esta postura como la «política del gobierno central»: colocar primeras piedras en proyectos que ya arrancaron.

Las urbanizaciones beneficiadas por ambas etapas del proyecto esperan años la solución definitiva a sus problemas de agua y saneamiento. Mientras los vecinos exigen plazos cumplidos y contratos firmados, el Gobierno prepara una visita que, para muchos líderes de la zona, tiene más de acto mediático que dé respuesta institucional a una necesidad urgente.

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