Eloy Pacha Cotaluque, expresidente de la central de barrios del centro poblado La Rinconada, en la provincia de San Antonio de Putina, alertó sobre el grave estado de inseguridad que afecta a esta zona minera, considerada la más alta del mundo. Pacha señaló que, a pesar de contar con presencia policial e instituciones estatales, los pobladores se sienten «totalmente abandonados a su suerte», mientras continúan registrándose asesinatos, ataques a mineros y robos a mano armada.
El exdirigente comparó la situación actual con regiones críticas del país, afirmando que «en Rinconada ya no vale la pena vivir». Según reportes, al menos siete personas han fallecido en circunstancias sospechosas, casos que se investigan como posibles ajustes de cuentas. Pacha resaltó que la delincuencia ha empeorado significativamente, generando temor entre los habitantes.
A pesar de reuniones con autoridades regionales y la reciente visita del nuevo general de la Décima Macrorregión Policial de Puno, Pacha calificó la respuesta policial como «muy defectuosa». Solicitó el envío de agentes especializados y recordó que se ha planteado la declaración de estado de emergencia, aunque reconoció que esta medida no sería suficiente para resolver el problema de fondo.
Las autoridades policiales han prometido desarrollar nuevas estrategias contra la delincuencia en La Rinconada. Pacha mencionó operativos recientes en carreteras que resultaron en capturas de delincuentes, pero insistió en que se necesita un enfoque integral que involucre a todas las entidades competentes. La violencia en esta zona minera, donde el 90% de la actividad económica depende de la minería aluvial y filoniana, requiere soluciones urgentes y coordinadas.
