Una joven universitaria fue atacada y arrastrada por un can, sufriendo una herida profunda con puntos de sutura, frente a un taller ubicado en la avenida Simón Bolívar de Puno, el viernes pasado, alrededor de las cuatro de la tarde. Ante ello los familiares denuncian, amenazas tras increpar a los dueños del can.
El animal salió del ingreso del taller, se dirigió directamente a la víctima, la mordió y arrastró causándole una hemorragia severa, mientras los presentes en el local se reían, y fueron transeúntes y vecinos quienes le brindaron los primeros auxilios, según relato la madre de la víctima, Martina Zapana.
«Se hacen burla, como si mi hija fuera un animalito, dicen que el perro tiene más derechos», denunció la madre ante Pachamama Radio, agregando que los dueños no solo ignoraron a la víctima, sino que intentaron agredir al padre de la joven, esto tras increpar a los dueños del can.
La familia fue socorrida por los transeúntes y derivada al Hospital Regional Manuel Núñez Butrón, donde el médico realizó una limpieza profunda e introdujo gasa para controlar el sangrado, sin que los responsables del animal asumieran ningún costo ni responsabilidad.
La joven, estudiante universitaria con exámenes próximos, no puede caminar con normalidad y la herida sigue sangrando, mientras su familia gasta 24 soles diarios en traslados en taxi para las curaciones, sin apoyo alguno de los agresores.
Un médico particular fue quien brindó el primer lavado de la herida en el lugar, según declaró la madre, destacando que las autoridades sanitarias y municipales no han intervenido hasta la fecha en el caso.
Amenazas, local clandestino y pedido a autoridades
Según la madre de la víctima, el taller, ubicado sobre la avenida Simón Bolívar, operaría como local clandestino de venta de cervezas, con personas en aparente estado de ebriedad que agredieron verbalmente y físicamente al padre de la víctima cuando intentó reclamar a los responsables.
«Ahora nos amenazan, capaz también pegando nos hacen callar, y el perro sigue ahí mismo», advirtió la madre exigiendo intervención de la Municipalidad de Puno, para fiscalizar el local, retirar el animal y obligar a los responsables a cubrir los gastos médicos.
La familia exige que los dueños del animal asuman todos los gastos de tratamiento y recuperación de la joven, mientras solicitan a la municipalidad de Puno verificar la licencia del taller y actuar antes de que el perro ataque a otro transeúnte, niño o adulto mayor.

