Los pobladores de la cuenca Ramis llegaron a Puno para exigir la remediación urgente de su río tras veinte años de contaminación minera. Los afectados advirtieron que la minería ilegal destruyó sus campos de cultivo y la salud de sus familias sin recibir solución.
El gobernador regional recibió a la comitiva de dirigentes y alcaldes para evaluar este grave problema ambiental que golpea al sector ganadero. La autoridad regional manifestó que conversará con varios sectores antes de dar una respuesta definitiva sobre los trabajos de limpieza.
Los dirigentes manifestaron que la población consume agua contaminada ante la mirada indiferente de los funcionarios de turno durante dos décadas. Un dirigente afirmó que «ya que nuestras autoridades no se preocupan, solamente ha quedado la letra muerta, no hay solución».
La contaminación afecta directamente la producción de leche y carne que representa el único sustento económico para miles de familias campesinas. Los alcaldes de la zona denunciaron que las reuniones anteriores con el gobierno nacional terminaron en promesas incumplidas y papeles archivados.
Los pobladores de la cuenca Ramis acumulando reuniones sin resultados concretos tanto con autoridades locales como regionales y nacionales desde hace tiempo. La falta de acciones efectivas compromete el futuro de los niños que viven cerca de las riberas del río afectado.
Los dirigentes advirtieron que tomarán medidas de fuerza si el gobernador no presenta un plan de trabajo con presupuesto asegurado esta semana. Las comunidades rurales dejaron abierta la posibilidad de realizar movilizaciones masivas porque sus reclamos por agua limpia son justos y legales.
