El regidor de la comuna local de Puno Salvador Hancco informó que el alcalde todavía no convoca a una sesión extraordinaria para tratar el caso de los presuntos actos de corrupción. Los regidores otorgaron una tregua al ejecutivo municipal, pero el plazo máximo para recibir el llamado oficial vence este 15 de mayo.
Los regidores tienen la facultad legal de autoconvocarse para sesionar sin necesidad de que el burgomaestre provincial autorice la reunión del pleno. Salvador Hancco advirtió que «son 15 días que está transcurriendo» y los plazos para dar una respuesta clara a la población se agotan rápidamente.
El reglamento interno permite que solo cuatro integrantes del concejo impulsen esta iniciativa ante el silencio de la autoridad máxima de la ciudad. Los legisladores locales buscan analizar la situación de la presunta organización criminal que involucraría a varios funcionarios de confianza de la actual gestión.
Las organizaciones sociales de la provincia tampoco emitieron ningún pronunciamiento sobre los graves hechos revelados hace varias semanas atrás en el municipio. Los pobladores observan con extrañeza que los representantes populares no exijan explicaciones inmediatas sobre el manejo de los recursos de todos los puneños.
Salvador Hancco aclaró que la suspensión del alcalde requiere obligatoriamente de un mandato judicial previo para evitar cometer el delito de abuso de autoridad. Los regidores actúan con cautela para no entorpecer las investigaciones que realiza el Ministerio Público sobre la red de corrupción municipal.
