Crisóstomo Benique denuncia que dirigentes del PIAA frenaron proyecto por casitas calientes

El proyecto afronta una crisis dirigencial, mientras la cuarta etapa sigue sin contrato por falta de una contrapartida de S/150 millones

Reynaldo Puma
Reynaldo Puma 10/08/2026

El coordinador del Proyecto Integral de Agua y alcantarillado (PIAA), Crisóstomo Benique Apaza, denunció que el exdirigente Filomeno Conza y otros dirigentes que aún están en el comité central del proyecto se beneficiaron irregularmente con el programa de «Casitas Calientes» para desatender el proyecto de agua. La acusación responsabiliza a esta cúpula por los graves retrasos en la obra.

Benique reveló que Conza habría recibido hasta 300 casitas calientes. Este esquema habría servido para que los dirigentes permitieran a las autoridades actuar sin control ni fiscalización efectiva sobre la ejecución del proyecto integral.

El coordinador agregó que el exalcalde David Sucacahua le habría prestado S/10,000 a Conza para pasajes a Lima. El dinero nunca fue devuelto pese a los constantes cobros. Benique sostuvo que estos manejos personales desviaron la atención de las verdaderas necesidades técnicas del PIAA.

Víctor Jihuallanca, integrante de la directiva de Conza, confirmó que el comité central entró en acefalía por falta de convocatorias. Desde la salida de Benique solo hubo tres reuniones y el presidente dejó de congregar a los representantes de las 217 urbanizaciones afectadas.

Jihuallanca cuestionó la legitimidad de Sixto Mamani, actual vocero del grupo. Afirmó que su designación fue irregular y que solo repite ante los medios una representación que ya no posee. La fractura interna agrava la incertidumbre sobre la continuidad del proyecto de saneamiento.

Benique explicó que la parálisis dirigencial impidió exigir el cumplimiento de convenios firmados. La cuarta etapa sigue sin contrato porque el anterior gobierno no transfirió la contrapartida de S/150 millones, requisito indispensable para acceder al préstamo internacional.

El coordinador vinculó la inacción de Conza con el riesgo de que el proyecto pierda el financiamiento del BID. Pese a tener luz verde, la falta de gestión amenaza los plazos.