El excandidato a la Municipalidad Provincial de San Román, César Guerra Ramos denunció graves fallas en la Gerencia de Infraestructura de la Municipalidad Provincial de San Román. 30 mil soles en cemento —equivalente a 10,500 bolsas— perdieron vigencia entre el 26 y 27 de agosto por «grosera informalidad» en la ejecución de proyectos. Las bolsas vencieron sin usarse en obras.
Los regidores del oficialismo iniciaron investigaciones tras detectar que el cemento superó los 90 días de vida útil. Según Guerra Ramos «no hay profesionalidad» en logística, ni supervisión. La Contraloría exige comprar el 100% de materiales, pero permite entregas parciales según cronogramas. «El cemento fresco garantiza resistencia» advirtió el especialista.
La subgerente de obras Patricia Pilco Borda argumentó que la normativa obliga a adquirir el 80% de materiales al inicio. Sin embargo, Guerra Ramos aclaró que la regla permite compras escalonadas vinculadas al avance real. «Pueden traer 500 bolsas ahora y 500 después» explicó, pero compraron todo de una vez sin planificar. Esto violenta procedimientos técnicos y genera pérdidas económicas evitables.
El ingeniero detalló que tras 90 días el cemento pierde propiedades clave: resistencia a la compresión tracción y flexibilidad. «Se desgranan las pistas se desportillan los trabajos» alertó. Usarlo después del plazo anula garantías del fabricante y expone a la municipalidad a reclamos por mala calidad.
Guerra Ramos, exigió que la Fiscalía Anticorrupción y la Contraloría investiguen responsabilidades penales y administrativas. «Hay demoras innecesarias y mala planificación» afirmó al señalar que el costo operativo por traslados licitaciones y almacenamiento supera los 30 mil soles perdidos.
El ingeniero residente y el especialista en calidad deberían verificar muestras en laboratorio antes de aprobar avances. «Sin certificado de calidad no se puede refinar la obra» recalcó. La falta de pruebas podría invalidar estructuras ya construidas con material degradado. «Esto no es sencillo» insistió al subrayar que certificaciones falsas tendrían consecuencias legales.
