La migración puneña dejó de ser un fenómeno demográfico para convertirse en capital electoral. En las Elecciones Regionales y Municipales 2026, cerca de veinte candidatos nacidos en Puno encabezaron listas fuera de su región, y varios disputarán el 6 de diciembre las gobernaciones de Arequipa y Tacna. El altiplano ya no solo vota: ahora intenta gobernar el macro sur.
La vieja frase apócrifa «Puno no es el Perú» vuelve a quedar desmentida en las urnas. Según la Encuesta Nacional de Hogares de 2015, más de 418 mil personas nacidas en el departamento de Puno residían entonces en otras regiones. La mayor concentración estaba en Arequipa (155 mil 300 personas, 37,1 % de esa población), seguida de Tacna (91 mil 300, que representa 21,8 %) y Lima (84 mil 300; 20,2 %). Les seguían Cusco (28 mil 200), Moquegua (27 mil 800), Madre de Dios (8 mil) y el Callao (1,5 %). Se presume que hoy esa cifra supera con holgura las 700 mil personas fuera de su tierra natal.
Ese volumen convierte a los migrantes puneños en un bolsón electoral decisivo, sobre todo en Arequipa, Moquegua y Tacna. La lectura política es clara: quien conecta con esa comunidad parte con ventaja. Las agrupaciones lo saben y, cada vez con mayor frecuencia, incorporan dirigentes puneños en sus listas.
Arequipa: Huisa y la fe de conquista de la ciudad blanca
En Arequipa postularon tres candidatos puneños al gobierno regional. El más destacado fue Jenry Federico Huisa Calapuja, nacido en Juliaca (San Román), de Ahora Nación. Licenciado en Administración y exalcalde del distrito de Majes (2023-2026), obtuvo 122 503 votos (14,473 %) con el 100 % de actas contabilizadas, según la ONPE, y pasó a la segunda vuelta junto a Fuerza Arequipeña para enfrentar a Alfredo Zegarra Tejada. El exgobernador Elmer Cáceres Llica llegó a afirmar que los votantes puneños residentes en la región lo habían «traicionado», aludiendo a su peso numérico.
Los otros aspirantes regionales fueron David César Ardiles Saravia, nacido en la ciudad de Puno, físico con maestría y doctorado en Ingeniería Eléctrica (Salvemos al Perú), y Milco Torres Barrionuevo, de la provincia de Lampa (Transformadora Tierra Verde).
A nivel provincial y distrital compitieron seis candidatos más. Osías Willington Ortiz Ibáñez (Huancané) fue tercero en Majes con 4490 votos (11,407 %); Julio Percy Cutipa Mamani (Ácora) quedó cuarto en Samuel Pastor, Camaná, con 1343 votos (14,192 %); Roger Luis Condori Yujra (Juliaca) fue cuarto en Tiabaya con 17,401 %; en Paucarpata, Luis Justo Mayta Livisi (Azángaro), por Acción Popular, quedó segundo con 17 545 votos (21,180 %); Julio César Pasa Choquepata (Ayaviri) fue sexto por Ahora Nación. Eduardo Estofanero Moyapasa (Taraco) y Javier Antonio Onofre Ccama (Santa Rosa) completaron la lista.
Tacna: Anchapuri en la tierra Heroica

En Tacna, Walter Anchapuri Zapata, natural de Juli (Chucuito), logró el pase a la segunda vuelta con 38 557 votos (17,610 %) por Ahora Nación. El 6 de diciembre disputará el cargo con Mario Ruiz, de Alianza para el Progreso. Es hermano del actual alcalde de Chucuito, Víctor Raúl Anchapuri Zapata.
Anchapuri tiene 46 años y, según su hoja de vida, es abogado y contador público. Declara participaciones empresariales en instituciones educativas, medios de comunicación y policlínicos, además de vehículos valorizados en más de 70 000 soles y bienes muebles de más de medio millón. Sus ingresos anuales declarados, de 43 500 soles, contrastan con ese patrimonio.
Otros puneños postularon al gobierno regional tacneño: Francisco Ramos Flores (Pomata, País para Todos), Jaime Sergio Bautista Aquino (Ácora, Perú Moderno) y Wilper Flores Cachicatari (Yunguyo, Podemos Perú). En los distritos compitieron Mao Albert Mamani Pari y Cristian Cusacani Cusacani (Ilave, Alto de la Alianza); Yoni Mamani Quispe (Yunguyo), segundo en Coronel Gregorio Albarracín Lanchipa con 11 551 votos (18,791 %); Artemio Mulluni Nina (Pomata) en el mismo distrito; y Adolfo Calizaya Vilca (Ácora) en La Yarada-Los Palos.
Moquegua y la Amazonía: triunfos más allá del sur andino
En Moquegua, Florentino Nina Fernández (Chucuito) postuló a la alcaldía provincial de Mariscal Nieto por Acción Popular y quedó quinto con 5,354 %. Salomón Gonzaga Apaza Yucra, también chucuiteño, aspiró a la alcaldía de San Antonio. El caso más exitoso fue Shandee Riquelme Yujra Cutipa, de 37 años y natural de Ilave, quien ganó la alcaldía distrital de El Algarrobal, en Ilo, con 774 votos (27,822 %).
Fuera del sur andino también hubo triunfos. Armando Quispe Peralta, empresario minero aurífero de la cuenca del Manu y natural de Capachica, ganó la alcaldía distrital de Huepetuhe (Madre de Dios) con 1286 votos (34,057 %) por Progresemos. En Huánuco, Bartolomé Juan Arohuanca Escobar (Ilave) postuló a la alcaldía provincial de Puerto Inca por el Frente Popular Agrícola FIA del Perú.
Balance: del voto migrante al intento de gobernar el macro sur
El balance deja una conclusión política evidente: la migración puneña dejó de ser solo un fenómeno social y se transformó en capital electoral con vocación de poder. Las candidaturas, diversas en partidos y trayectorias, compartieron un mismo origen y una red de paisanaje que se reconoce más allá de las fronteras regionales. Ya no se trata solo de influir en el voto: en Arequipa y Tacna hay puneños a un paso de gobernar.
La segunda vuelta del 6 de diciembre medirá hasta dónde alcanza esa fuerza. Si se confirma, la antigua frase quedará como un recuerdo de prejuicio, y los puneños seguirán ampliando su presencia en la política nacional. Lo que viene será una prueba de organización, discurso y capacidad de convocatoria para quienes aún buscan consolidar sus proyectos.









