La presidenta de la Federación Regional de Bordadores de Puno, Viviana Herrada de Cruz, informa que los talleres están tomando medidas para cumplir con la demanda generada por la Festividad de la Virgen de la Candelaria, la cual se llevará a cabo después de tres años de suspensión debido a la pandemia y conflictos sociales.
La presidenta destaca que, para afrontar este incremento de pedidos, los talleres han contratado a aproximadamente 20 personas cada uno. La federación, que cuenta con 227 socios (casas bordadoras), está experimentando un aumento significativo en contratos gracias al crecimiento del número de danzarines.
Herrada de Cruz asegura que los bordadores estarán listos para satisfacer a sus clientes, ya que han importado desde Lima todo el material necesario a última hora. Esto incluye brillos, micas, hilos, lentejuelas, entre otros. «Casi todos los trajes serán de estreno», comenta.
Además, señala que durante el resto del año, las fiestas patronales les brindan la oportunidad de seguir alquilando trajes bordados. «Ahí está la ganancia, ya que durante la Candelaria no se gana, solo se invierte», sostiene la presidenta.
