Los candidatos a gobernador regional de Puno, Marcelino Tonconi y Eduardo Quispe Pandia, no presentan propuestas técnicas para la segunda vuelta electoral y centran sus campañas en actividades festivas, banderas y mensajes en redes sociales, señaló el sociólogo y docente universitario Gustavo Medina Vilca.
En entrevista con Razón Libre de Pachamama Radio indicó que ambos aspirantes evitan participar en debates y entrevistas en medios de comunicación. En cambio, priorizan las movilizaciones con banderas y la difusión de mensajes en redes sociales, lo que impide a la población conocer y evaluar sus propuestas y capacidades.
“Lo que menos estamos escuchando son propuestas técnicas para mejorar la región Puno”, afirmó Medina. Advirtió que esta situación desorienta a los electores y cuestionó que una decisión basada principalmente en las emociones pueda garantizar una elección responsable.
Ausentismo y votos nulos pesan en la segunda vuelta
Según el análisis de las estadísticas electorales, entre 2002 y 2022 los votos nulos y blancos en Puno representaron entre el 18 % y el 20 %. Sin embargo, en las elecciones de octubre esta cifra disminuyó a cerca del 10 %.
Por otro lado, el ausentismo electoral aumentó del 10 % a aproximadamente el 17 % en el último proceso. Esto significa que un importante sector de ciudadanos no acudió a votar y que, entre quienes no respaldaron a Tonconi ni a Quispe Pandia, existe ahora la disyuntiva de elegir lo que consideran el mal menor.
Medina también destacó el peso del factor identitario en la segunda vuelta. Señaló que Wilber Cutipa y Juan Carlos Aquino, quienes ocuparon el segundo y tercer lugar, respectivamente, proceden de la zona sur de la región. Por ello, sus electores podrían tener una influencia decisiva en el resultado final.
Afinidad con el candidato y gestión pendiente
En este escenario, la afinidad de los ciudadanos con los candidatos cobra especial importancia. Como ejemplo, Medina mencionó que Quispe Pandia inauguró cerca de 80 locales partidarios en la ciudad de Puno durante los últimos días, en una estrategia orientada a fortalecer su presencia política.
Para el sociólogo, la región enfrenta además una falta de liderazgo político. “No tenemos líderes políticos capaces de tener un diagnóstico de la realidad regional”, sostuvo. Agregó que los movimientos regionales y los partidos políticos no han logrado formar una élite política con capacidad de conducción y visión de desarrollo para Puno.
Planteó que los electores deben evaluar si ambos candidatos tienen capacidad para garantizar una gestión eficiente, trabajar de manera articulada con la planificación regional, ejecutar obras de impacto y negociar con el Gobierno nacional. Sin embargo, consideró que, hasta el momento, la falta de propuestas concretas impide valorar estas capacidades.









