El diputado por Puno César Hugo Tito Rojas aseguró que están dispuestos a dialogar con la diabla, en clara alusión a la mandataria Keiko Fujimori, para exigir inversión en la región. La postura surgió en el distrito de San Miguel (San Román), donde el legislador planteó iniciar nuevos proyectos. La frase marcó el tono de una demanda que busca atención presupuestal inmediata.
En ese marco, Tito Rojas consideró que el senador Edgar Mancha Pineda debe pedir disculpas públicas a la región de Puno por terruquear a la población durante las protestas. La exigencia apuntó directo al senador, a quien cuestionó por estigmatizar a los ciudadanos. El diputado sostuvo que esa reivindicación resulta necesaria para recomponer la representación.
Un poco obligado por las circunstancias, el diputado Bladimir Soncco, de Ahora Nación y aparentemente amigo y muy cercano a Mancha Pineda, estuvo de acuerdo con que el senador pida disculpas públicas a la región. El respaldo resultó llamativo por la cercanía entre ambos legisladores. Soncco aceptó la exigencia en medio del emplazamiento público.
La demanda de disculpas se sustenta en el presunto “terruqueo” contra la población durante las protestas. Tito Rojas calificó ese accionar como un agravio a los ciudadanos de Puno. Sostuvo que el senador debe reconocer públicamente ese hecho ante la región. La postura legislativa buscó cerrar la confrontación con un gesto concreto.
Respecto al diálogo con el Ejecutivo, el diputado remarcó que la disposición a conversar con la mandataria no implica renunciar a la exigencia. La inversión para Puno constituye el eje central del planteamiento legislativo. Tito Rojas insistió en que la región requiere proyectos nuevos y atención presupuestal. El llamado incluyó al Gobierno y a la mandataria Keiko Fujimori.
La posición de Tito Rojas dejó abierta la negociación con el Ejecutivo mientras se mantiene la exigencia de disculpas al senador Mancha Pineda. El respaldo de Soncco reforzó el pedido público formulado desde Puno. La región aguarda una respuesta concreta a sus demandas de inversión. El debate permanece vigente en San Román.









