Fiel a su estilo, el gobernador regional de Puno, Richard Hancco Soncco, afirmó que lanzó documentos en la cara de quienes lo citaron al Congreso. Además, arremetió contra sus opositores, quienes cuestionaron su gestión por el inicio de la demolición del antiguo hospital Manuel Núñez Butrón, mientras reconocía una brecha presupuestal de 20 millones de soles.
Según su versión, sus opositores, entre ellos el excongresista Carlos Zeballos, habrían obstaculizado las gestiones para la construcción de la obra. Incluso, los calificó de «enemigos de la salud», en un evidente tono de molestia y falta de autocrítica.
“Nos han citado al Congreso, mira, los hemos tirado en su cara, sus documentos, porque yo no dependo del Congreso”, declaró Richard Hancco, al referirse al congresista Carlos Zeballos. El gobernador regional mostró una postura desafiante frente a los cuestionamientos y dejó en evidencia su enfrentamiento con quienes fiscalizan su gestión.
Ataques a la prensa, terreno cuestionado y fondos pendientes
Sin embargo, el propio Hancco admitió muchos traspiés en el proyecto, reconoció que PRONIS dijo que el terreno no funcionaba y que el año pasado hubo inundación, pero insistió: “seguimos tercos”, sin precisar cuáles críticas eran falsas.
La confrontación ocurre con 18 millones asignados este año, 30 millones para 2027 y 20 millones más pendientes para la primera etapa, además de un contratista principal por convocar, frente a una inversión superior a 1200 millones.
En tanto, el gobernador regional intenta defender el proyecto responsabilizando a sus críticos, pero deja varias interrogantes sobre la planificación, el financiamiento y los retrasos de una obra largamente esperada por la población puneña. A menos de dos meses de dejar el cargo, el principal desafío será garantizar que el nuevo hospital no se convierta en otra promesa inconclusa para Puno.









