Los vecinos de la urbanización Tahuantinsuyo, de la salida a Puno en Juliaca, amanecieron prácticamente encerrados cuando la obra de pavimentado que se ejecuta en la zona levantó una vereda tan alta que bloqueó el único ingreso al pasaje donde viven entre 15 y 17 familias.
El pasaje, ubicado en la calle Antisuyo a media cuadra del parque Tahuantinsuyo, tiene unos tres metros de ancho y 60 metros de fondo, y en su interior las familias cuentan con viviendas formales, escrituras, autovalúo, y todos los servicios básicos instalados, lo que demuestra que el pasaje existe y siempre existió.
Sin embargo, los trabajadores de la municipalidad argumentaron que el pasaje no figura legalmente en el expediente técnico, razón por la que no lo consideraron al trazar el veredeo, y simplemente lo cerraron con concreto sin avisar a las familias que viven adentro ni buscar una solución para su acceso.
Los vecinos explicaron que tramitaron el reconocimiento del pasaje ante la municipalidad en múltiples oportunidades, contrataron ingenieros con dinero propio y presentaron toda la documentación exigida, pero la obra avanzó de todas formas sin respetar esos antecedentes ni los compromisos que distintos funcionarios hicieron antes.
La situación se agrava porque entre los residentes del pasaje hay adultos mayores y personas con movilidad reducida, quienes ahora deben trepar una vereda que llega a la altura de las rodillas para poder entrar o salir de sus casas, mientras que los que tienen motos o vehículos simplemente no pueden ingresar.
Los vecinos exigieron a la municipalidad de Juliaca que corrija el veredeo de inmediato y restituya el acceso al pasaje, porque consideran que fueron ignorados durante todo el proceso y que hoy pagan las consecuencias de una obra que construyó sin mirar lo que había adentro del barrio.

