Trece escolares seguirían sufriendo problemas de salud a más de un año de la intoxicación registrada en la institución educativa Gamaliel Churata, en el distrito de Cabana (San Román), mientras sus familias denuncian que los compromisos de atención médica continúan sin cumplirse y temen que sus hijos queden en el abandono.
Basilia Lucas Huanaco, representante de los padres de familia, alertó sobre las nuevas afecciones que presentarían los menores, entre ellas sangrado por la nariz y los oídos, caída del cabello y daños dentales, problemas que mantienen en preocupación a las familias, mientras esperan evaluaciones y tratamientos oportunos.
La dirigente sostuvo que el Hospital Carlos Monge Medrano y funcionarios vinculados a las gestiones en Lima ofrecieron apoyo médico, pero hasta el momento no habría una respuesta concreta, pese a las reuniones y solicitudes presentadas por los padres, quienes exigen que las autoridades cumplan los compromisos asumidos.
“Nosotros no podemos estar ahí abandonados, olvidados”, reclamó Lucas Huanaco, quien anunció que prevé viajar a Lima a fines de octubre o durante las primeras semanas de noviembre para exigir una solución, pues aseguró que, pese a enviar mensajes y presentar documentos, las familias siguen sin respuestas claras.
La representante también advirtió que las consecuencias alcanzarían el rendimiento escolar de los menores, quienes continúan asistiendo a clases pese a sus problemas de salud, mientras un estudiante necesitaría una nueva intervención quirúrgica tras una operación realizada en Lima, pero su familia no tendría recursos para trasladarlo y buscar atención especializada.
Ante esta situación, los padres piden que las autoridades garanticen la evaluación y el tratamiento de los estudiantes afectados, además de cumplir con los compromisos de traslado médico a Lima, una medida que, según Lucas Huanaco, fue ofrecida durante una reunión, pero que hasta ahora no se habría concretado.









