Las nuevas sedes de la Dirección Regional de Salud (Diresa) de Puno, no cuentan con personal de seguridad y vigilancia, lo que limita directamente el control del personal y de los usuarios, pero además pone en riesgo la custodia de los bienes y el acervo documentario.
Ello fue advertido por la Contraloría General de la República, que realizó un control los días 30 y 31 de julio últimos, donde se evidenció que el local del jirón Coronel Barriga 566, no tiene asignado personal de seguridad y vigilancia para el control del ingreso y salida del personal y usuarios que concurren.
A ello se suma la custodia de los bienes y acervo documentario, toda vez que, se verificó que el jefe encargado de la Oficina de Servicios Generales se encontraba realizando el cierre de las oficinas y del local institucional
Asimismo, el jefe encargado de la Oficina de Servicios Generales, manifestó que durante los días 27, 28 y 29 de julio de 2026, el local institucional permaneció cerrado y sin personal de seguridad encargado del control y custodia de los durante las 24 horas del día; además precisó que dicha situación fue comunicada verbalmente el 30 de julio de 2026, al director de Administración de la Entidad.
Al respecto, señaló que, de acuerdo con el rol de servicio del personal de seguridad, correspondiente al mes de julio de 2026, el personal de seguridad se encontraba prestando servicios en las instalaciones del jirón José Antonio Encinas, efectuando labores de vigilancia y custodia de los vehículos, laboratorio, Diremid, Cadena de Frío e Inmunizaciones que permanecen en dicho local.
El 31 de julio se constató que el nuevo local estaba siendo cerrado por personal de seguridad del otro local, para luego regresar al mismo y realizar el relevo correspondiente con la entrega de llaves. Similar situación se presenta en el local del jirón Fermín Arbulú.

