El padre Luis Zambrano recordó las palabras del papa Francisco sobre la venta de celebraciones religiosas. Afirmó que Francisco fue una presencia providencial, porque, en 800 años, ningún papa se había pronunciado sobre ese hecho que él calificó como vender a Cristo.
“En su intervención de febrero del 2016, él decía: no tiene precio participar en las celebraciones de la Iglesia, y por ninguna razón debería existir ambición económica por parte de los sacerdotes”, manifestó el sacerdote.
Zambrano explicó que el papa Francisco sostenía que participar en la misa es un derecho de los cristianos. Por ello, afirmó que las puertas de la Iglesia deben permanecer abiertas y sin tarifas para los fieles.
“¿Cómo va a ser un derecho cuando se le pone un precio? Participan, pues, los que tienen plata, los que no, quedan tristes”, relató el padre Luis Zambrano al referirse a las enseñanzas del pontífice.
El sacerdote señaló que los fieles pueden nombrar a sus familiares durante la misa, de manera eterna y silenciosa, o escribir sus nombres en un papel. Ante la pregunta de si deben pagar, el papa respondió que la misa no se paga.
“El 9 de noviembre del 2018, comentando el texto cuando Jesús expulsó a los mercaderes del templo, dijo: esto nos llama la atención y nos hace pensar en cómo tratamos nuestros templos, nuestras iglesias”, recordó Zambrano.
El padre Luis Zambrano citó la pregunta del papa sobre si los sacerdotes favorecen que los templos sean casa de Dios y de oración, o si se parecen a los mercaderes. También recordó la frase: “No ensucien la Eucaristía con intereses mezquinos”.
“Si lo más sagrado tiene un precio, entonces, ¿a dónde hemos llegado? Realmente creemos en Cristo”, cuestionó el sacerdote. Zambrano consideró que existe mucho por corregir dentro de la Iglesia y que este aspecto resulta fundamental para los fieles.









