Perú arriesga soberanía y economía al unirse al Escudo de las Américas

Mientras el pueblo peruano enfrenta crisis educativa y económica, el gobierno prioriza una agenda militarizada alineada con Washington

Marlene Choque
Marlene Choque 27/09/2026

El gobierno peruano perdió una oportunidad histórica en la Asamblea General de la ONU al priorizar una narrativa militarizada de seguridad, en lugar de defender los intereses del pueblo frente a desafíos globales urgentes. Así lo afirmó el internacionalista Óscar Vidarte Arévalo, profesor principal de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

En entrevista con Razón Libre, de Pachamama Radio, el especialista señaló que la presidenta Keiko Fujimori centró su discurso en temas internos, como una reforma educativa que nunca fue debatida públicamente. Con ello, dijo, dejó de lado asuntos que afectan directamente a los peruanos, como la migración, el cambio climático y los aranceles.

«Su discurso fue bastante militarizado», advirtió Vidarte y cuestionó que el mandato haya puesto énfasis en las fuerzas armadas y en cuestionar los procesos judiciales contra militares, en lugar de plantear una agenda social concreta.

Un alineamiento que compromete la soberanía nacional

El experto también criticó la incorporación del Perú al Escudo de las Américas, mecanismo liderado por Estados Unidos. A su juicio, este acuerdo legitima el intervencionismo militar en la región bajo el pretexto de combatir el crimen transnacional.

Según Vidarte, los antecedentes de Venezuela y Panamá muestran que Washington ha usado justificaciones similares para emprender acciones militares sin consultar a los organismos multilaterales. Ese es un riesgo, dijo, que el gobierno peruano no debería pasar por alto.

«Nuestros países lucharon por mucho tiempo contra el intervencionismo estadounidense», recordó el especialista. El analista advirtió sobre un posible retorno a prácticas que comprometen la autonomía de los países latinoamericanos.

El costo económico que pagaría el pueblo peruano

Vidarte también observó que la declaración del Escudo de las Américas incluye cláusulas sobre minerales críticos e inversiones, orientadas a frenar la influencia económica y tecnológica de China, principal socio comercial del Perú.

Comprometer esa relación, advirtió, pondría en riesgo inversiones y empleos ligados al comercio con Asia. Ese costo, subrayó, recaería sobre las familias peruanas y no sobre las élites políticas.

El internacionalista concluyó que el Perú necesita una política exterior propia, centrada en el bienestar de sus ciudadanos, en lugar de subordinar sus decisiones internacionales a los intereses geopolíticos de Estados Unidos.