El alcalde de la Municipalidad Provincial de Puno, Javier Ponce Roque, afirmó durante la segunda audiencia pública de rendición de cuentas “ya ganamos el juicio” y advirtió a Enrique Calmet Choque que no tiene derecho sobre el espacio del Politécnico Huáscar.
La sentencia de 2017, que Calmet utilizaba para sostener su pretensión sobre el predio, quedó sin efecto en primera y segunda instancia, devolviendo al municipio la defensa judicial de las áreas públicas.
“Ya ganamos el juicio, señor Calmet, usted ya no tiene que ver nada en este espacio”, afirmó Ponce durante su segunda rendición de cuentas, endureciendo públicamente su posición frente al cuestionado litigio.
Un conflicto que cambió de escenario
El terreno permanece en posesión del Ministerio de Educación desde 1980; además, vecinos de 15 barrios del Cono Norte utilizan y protegen el campo deportivo, según los antecedentes expuestos.
Calmet sostuvo haber comprado 13 mil metros cuadrados por 150 mil dólares en 1999; el reporte señala que ninguna persona tenía entonces la posesión efectiva del terreno, manteniéndose la controversia sobre aquella adquisición.
La disputa también involucra a estudiantes, padres y vecinos que utilizan el espacio para actividades deportivas y culturales; el campo forma parte de un predio mayor de aproximadamente 20 mil metros cuadrados, según el reporte.
La sentencia que ahora vuelve a discutirse
En 2014, Calmet presentó una demanda para delimitar áreas y linderos; en 2017 obtuvo una sentencia favorable, pero posteriormente la Municipalidad pidió anularla porque no fue incorporada válidamente al proceso, según el expediente citado.
El procurador municipal Guillermo Pizarro sostuvo que la comuna no participó como parte en aquel proceso; Ricardo Álvarez afirmó que la sentencia debía anularse porque comprometía áreas públicas, según sus declaraciones registradas.
El conflicto no terminó con el pronunciamiento del alcalde: el nuevo escenario obliga a definir nuevamente los derechos sobre el terreno, mientras Ponce sostiene que la comuna continuará defendiendo los espacios públicos reclamados.
El desafío ahora está en el proceso judicial
El caso enfrenta dos posiciones documentadas: Calmet sostiene derechos derivados de una compra realizada en 1999, mientras la Municipalidad defiende la posesión pública y cuestiona los efectos de la sentencia anulada, en una disputa todavía abierta.
Ponce anunció que seguirá defendiendo el área utilizada por el Huáscar y los vecinos; por ello, el siguiente escenario dependerá de las actuaciones judiciales y de cómo se resuelva nuevamente la controversia sobre el predio.