El Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) es un tributo que se aplica a determinadas operaciones realizadas en moneda nacional o extranjera dentro del sistema financiero peruano. Actualmente, su tasa es de 0,005 % sobre el valor de cada operación afecta.
Por eso, antes de abrir una cuenta de ahorro, conviene conocer no solo sus tasas y posibles costos de mantenimiento, sino también los impuestos que pueden aparecer al utilizarla. Banco Falabella perú, por ejemplo, informa en las condiciones de sus cuentas que los retiros y depósitos están sujetos al ITF cuando corresponda.
Cómo se calcula el ITF
El porcentaje es pequeño: 0,005 % del monto de la operación. Si realizas una operación afecta por S/ 1.000, el cálculo sería:
S/ 1.000 × 0,005 % = S/ 0,05
Es decir, cinco céntimos.
Si el movimiento fuera de S/ 10.000, el ITF sería de S/ 0,50. Por eso, aunque aparezca con frecuencia en el estado de cuenta, su importe suele ser reducido en comparación con el dinero movilizado.
El impuesto puede aplicarse tanto a operaciones en soles como en moneda extranjera.
Operaciones que pueden estar afectas al ITF
La normativa contempla distintas operaciones realizadas a través de empresas del sistema financiero.
Entre las más habituales están los depósitos y retiros efectuados en cuentas afectas, además de otras acreditaciones, débitos y operaciones financieras contempladas por la regulación.
Eso significa que el ITF no es una comisión que cobra el banco por prestar un servicio. Es un impuesto establecido por ley que la entidad financiera recauda cuando corresponde.
ITF y comisión bancaria no son lo mismo
Esta diferencia ayuda a interpretar correctamente el estado de cuenta.
Una comisión puede corresponder, por ejemplo, al uso de determinado canal o a una condición del producto bancario. El ITF, en cambio, responde a una obligación tributaria y su tasa está definida legalmente.
Por eso, encontrar ambos conceptos en un mismo periodo no significa necesariamente que se esté cobrando dos veces por lo mismo.
Operaciones exoneradas del ITF
No todos los movimientos pagan este impuesto. La normativa establece distintas exoneraciones.
Entre las más relevantes para una persona que utiliza cuentas bancarias se encuentran las transferencias entre cuentas del mismo titular y determinadas operaciones relacionadas con remuneraciones, pensiones y CTS.
También existen otras exoneraciones específicas para cuentas y operaciones del sector público, AFP, detracciones y determinadas actividades del sistema financiero.
El depósito del sueldo tiene un tratamiento especial
Los abonos de remuneraciones realizados bajo las condiciones establecidas por la normativa están exonerados del ITF.
La legislación también contempla la exoneración de los débitos sobre esas cuentas hasta el límite de las remuneraciones o pensiones abonadas, siempre que se cumplan las condiciones previstas para identificarlas como tales.
Por eso, no debes interpretar cada movimiento de una cuenta utilizada para recibir el sueldo como una operación necesariamente afecta al impuesto.

Transferencias entre tus propias cuentas
Otro caso importante son los movimientos entre cuentas que pertenecen a la misma persona.
La normativa excluye del ITF las transferencias entre cuentas de un mismo titular, incluso cuando se encuentran en diferentes empresas del sistema financiero, siempre que se cumplan las condiciones correspondientes.
Esto es diferente de enviar dinero a la cuenta de otra persona, donde debes verificar si la operación está afectada.
Fraccionar una operación no es una forma de reducir el ITF
El borrador habitual de este cálculo puede llevar a una confusión: pensar que hacer menos transferencias significa necesariamente pagar menos impuesto.
El ITF se calcula como un porcentaje del monto de cada operación afectada. Por eso, si movilizas el mismo importe total mediante varias operaciones gravadas, dividirlo no constituye una estrategia para reducir el impuesto.
Por ejemplo, sobre S/ 2.000 afectos, la tasa representa S/ 0,10. Dividir ese monto en dos operaciones de S/ 1.000 no modifica el cálculo proporcional del tributo. La decisión de agrupar o dividir pagos debería responder a tus necesidades operativas, límites de transferencia o seguridad, no a la intención de evitar el ITF.
Por qué sigue siendo útil operar a través del sistema financiero
Aunque algunas operaciones generen ITF, utilizar medios de pago del sistema financiero deja un registro que puede ser relevante para demostrar que una transacción efectivamente ocurrió.
Además, en Perú existen operaciones para las que es obligatorio utilizar medios de pago. Actualmente, esta obligación aplica, entre otros supuestos, a pagos desde S/ 2.000 o US $500.
Cuando corresponde esta exigencia, no utilizar los medios de pago previstos por la normativa puede tener consecuencias tributarias, por ejemplo para sustentar determinados gastos, costos o créditos.
Por eso, no tendría sentido evitar una operación bancaria únicamente para ahorrarse unos céntimos de ITF si necesitas conservar respaldo del pago o cumplir las reglas de bancarización.
Cuánto representa el ITF en operaciones cotidianas
Para dimensionarlo, pueden tomarse tres ejemplos simples:
- una operación afecta de S/ 500 genera S/ 0,025 antes de considerar las reglas de redondeo aplicables;
- una de S/ 1.000 equivale a S/ 0,05;
- una de S/ 5.000 representa S/ 0,25.
La clave es recordar que no todas las operaciones están gravadas. Antes de intentar calcular cuánto pagarás durante el mes, hay que identificar primero cuáles movimientos están afectos y cuáles corresponden a una exoneración.

Un cargo pequeño que conviene saber identificar
Entender qué es el ITF y cuándo se cobra en una cuenta de ahorro ayuda a diferenciar este impuesto de las comisiones bancarias y a interpretar mejor los movimientos de la cuenta.
La tasa vigente es pequeña, pero conocer las operaciones afectas y exoneradas evita confusiones, especialmente al recibir remuneraciones o mover dinero entre cuentas propias.
Más que intentar reducirlo mediante movimientos innecesarios, conviene revisar qué operaciones están alcanzadas por el impuesto y utilizar los medios de pago del sistema financiero cuando sean necesarios para mantener un registro adecuado de tus transacciones.