La carretera entre Quilcapuncu y Putina se transformó en un botadero clandestino de desechos. Vecinos de la zona reportan que transportistas de la mina Rinconada arrojan grandes cantidades de basura haciendo que la contaminación aumenta día tras día en esta importante ruta.
Los residuos son arrojados a diario desde las ventanas de las unidades de transporte público. Botellas, bolsas de plástico y platos descartables son los principales desechos sólidos que se ven. Testigos indican que los choferes de Ananea traen grandes bultos de basura en camionetas.
La contaminación se ha incrementado notablemente en toda la vía de Quilcapuncu e incluso ahora el sector de Putina presenta una mayor acumulación de estos peligrosos desperdicios. Los municipios son los responsables de recoger mensualmente estos desechos sólidos esparcidos.
Pobladores y visitantes mostraron su profunda molestia manifestando que esta situación de suciedad es totalmente inaceptable sugiriendo una medida práctica de cumplimiento para frenar el daño ambiental. Cada unidad que cubre la ruta de Rinconada a Juliaca debe usar obligatoriamente un tacho de residuos sólidos. De esa forma, los pasajeros acumularán allí su basura.
Se necesita una acción inmediata de las autoridades de tránsito y las empresas de transporte. Es urgente prevenir que esta importante ruta siga convirtiéndose en un basural clandestino por lo cual se debe preservar la limpieza y la salud pública de la población.