Pese a la aprobación de una ordenanza regional que declara al lago Titicaca como sujeto de derecho, todavía no se evidenciarían acciones concretas para garantizar su protección y recuperación ambiental. Así lo manifestó Edgar Cahui Cahue, presidente de la Asociación de Pueblos Originarios Conservacionistas de Puno, quien cuestionó la falta de implementación de esta disposición y la limitada intervención de las instituciones vinculadas a la gestión del lago.
Cahui saludó la iniciativa impulsada desde la población, especialmente por las mujeres, pero recordó que anteriormente también se aprobaron disposiciones regionales relacionadas con la protección del Titicaca que, según indicó, no llegaron a cumplirse. En ese sentido, sostuvo que la actual ordenanza no debe quedarse únicamente en una declaración, sino traducirse en medidas, presupuesto y acciones coordinadas con las organizaciones sociales.
El dirigente señaló que la recuperación del ecosistema requiere una inversión considerable. Estimó que se necesitarían al menos mil millones de dólares para atender las diferentes necesidades del lago y alrededor de 900 millones para intervenir en los totorales, cuyos sectores —advirtió— presentan un avanzado deterioro. También mencionó la necesidad de realizar trabajos de dragado, retirar sedimentos y recuperar las condiciones naturales de estos espacios.
Respecto al trabajo de las entidades responsables de la protección ambiental, como la Autoridad Binacional Autónoma del Lago Titicaca (ALT), la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP), Cahui cuestionó que, desde su perspectiva, no se estarían desarrollando intervenciones suficientes y sostenidas. Aunque reconoció que existen iniciativas y proyectos, consideró que estos no cuentan con el alcance ni los recursos necesarios para generar resultados visibles.
Asimismo, expresó su preocupación por la gestión de la Reserva Nacional del Titicaca y la actualización de su plan maestro. Afirmó que el documento no respondería a las necesidades actuales del ecosistema y cuestionó la falta de investigaciones y monitoreos permanentes sobre la calidad del agua, los suelos y las especies que habitan en esta área protegida.
Otro de los problemas señalados fue la falta de planificación para prevenir y atender los incendios que afectan periódicamente a los totorales. Según Cahui, las instituciones no contarían con planes específicos para enfrentar estos siniestros ni para mitigar sus consecuencias, situación que, a su juicio, incrementa la vulnerabilidad de estos ecosistemas.
Finalmente, indicó que desde la organización vienen preparando una propuesta integral para la recuperación de los totorales y de las zonas degradadas del lago Titicaca. Este planteamiento incluiría acciones de protección, recuperación ambiental, dragado y uso de maquinaria, con el propósito de presentar a las próximas autoridades una ruta de intervención que, según sostuvo, debe construirse de manera planificada y con participación de la población.









