Los trabajadores del sector salud en la región de Puno han advertido la adopción de medidas radicales en protesta contra el gobierno de la presidenta Dina Bolurte Zegarra, exigiendo el cumplimiento de acuerdos firmados en 2017, que incluyen el incremento salarial en el cuarto tramo.
Uno de los trabajadores señaló que las medidas radicales podrían incluir protestas extremas, como huelgas de hambre, bloqueos de carreteras y otras estrategias, con el objetivo de presionar al gobierno para que cumpla con los compromisos acordados.

Estos trabajadores estatales, que ya llevan cinco días en huelga indefinida, salieron a las calles el 27 de noviembre en una movilización por las principales arterias de la ciudad. En la plaza mayor, un grupo de enfermeras optó por una medida extrema, llevando a cabo una protesta simbólica desangrándose.
Ida Ponce, trabajadora estatal especializada en obstetricia, recordó que, antes de la pandemia, el gobierno había prometido un aumento salarial gradual hasta alcanzar el cuarto tramo. Sin embargo, hasta la fecha, esta promesa no se ha cumplido, razón por la cual sus colegas están acatando la huelga indefinida a nivel nacional.
