Puno: Vendedora ambulante denuncia maltratos y cobros de dinero de fiscalizadores para dejarlos vender

Eugenia Tisnado afirma que trabaja hace 23 años y cuenta con un certificado médico tras denunciar una presunta agresión durante la Candelaria

Jhon Arocutipa
Jhon Arocutipa 13/08/2026

Una vendedora ambulante de salteñas, quien se identificó como Eugenia Tisnado, denunció que fiscalizadores municipales conocidos como “chalequeros”, presuntamente la habrían maltratado y exigido pagos diarios para permitirle trabajar en el centro de Puno. Por otro lado, una de las fiscalizadoras, negó estas acusaciones y sostuvo que está totalmente prohibido el comercio ambulatorio en zonas céntricas.

La comerciante relató que ejerce el oficio hace 23 años, camina por las calles del centro histórico para vender y, según afirma, evita instalarse fija en algún punto para no infringir ninguna norma municipal.

La vendedora sostuvo, que «yo sé dónde debemos vender, caminamos y ahí vendemos», y agregó que la actual gestión municipal las hostiga constantemente sin dejarlas ni almorzar con tranquilidad.

Denuncias de agresiones y cobros indebidos se repiten desde hace más de un año

La comerciante recordó que, durante la festividad de la Candelaria del año pasado, una chalequera le rompió la nariz de un golpe, hecho por el cual cuenta con un certificado médico como prueba del ataque sufrido.

 Según la denunciante, las fiscalizadoras cobran hasta 20 soles diarios a cambio de permitir la venta sin interrupciones, mientras que quienes se niegan a pagar sufren expulsiones constantes de las zonas comerciales del centro de Puno.

Por otro parte, la fiscalizado negó cometer dichos maltratos, y precisó que solo reciben ordenes de organizar a los ambulantes en espacios definidos sin recurrir a la violencia; además señalo que el comercio en el centro de la ciudad está prohibido.

Vendedora exige intervención directa del alcalde ante falta de respuestas

La afectada indicó que presentó reclamos formales en mesa de partes de la municipalidad, en al menos seis oportunidades durante distintas gestiones, sin que hasta la fecha se sancione a la responsable de la agresión física.

«No nos deja entrar a Plaza de Armas, ni siquiera nos deja trabajar», afirmó la vendedora, quien aseguró que solo quiere trabajar y que ya no calla los presuntos abusos.

La comerciante pidió que el caso llegue a conocimiento directo del alcalde de Puno, para que se investigue el presunto cobro de sobornos y cesen los maltratos contra los vendedores ambulantes.