Trabajadores del centro de salud Metropolitano emitieron un pronunciamiento, para denunciar incumplimientos y atropello por parte del Gobierno Regional de Puno, debido a que funcionan en condiciones insalubres tras laborar encima de una funeraria dentro del mismo edificio en Puno.
El gobernador regional Richard Hancco negó que la funeraria emita malos olores o utilice el espacio para realizar embalsamamientos, y precisó que «lo que hacen es vender ataúdes» en el local. Asimismo, señaló que, si los trabajadores desean ser reubicados, podrían hacerlo, previa conversación.
Uno de los trabajadores advirtió que «es inconsistente» que el servicio atienda en el tercer piso del inmueble, pues la mayoría de pacientes son adultos mayores, gestantes y niños, lo cual representaría un peligro.
Origen del conflicto por el local
La autoridad regional reconoció que el edificio pertenece a propietarios privados, quienes se niegan a retirar el letrero de la funeraria pese a las conversaciones sostenidas con el Gobierno Regional.
El gobernador atribuyó el problema a la falta de diálogo previo, y explicó que no hubo planificación ni acercamiento con los trabajadores antes de instalar el servicio en ese local, es por ello que reconoció que tuvieron que trasladarlos improvisadamente.
Los propietarios argumentaron que no cuentan con otro espacio disponible para trasladar su negocio, «dónde voy a alquilar un local», fue la respuesta que recibió la autoridad regional.
Búsqueda de solución y presupuesto
El Gobierno Regional evalúa alquilar un nuevo local para el Metropolitano, similar al proceso que ya realizó con la DIRESA Puno, entidad que también funciona en un inmueble alquilado.
La autoridad aseguró que existe presupuesto disponible para el pago de alquileres y servicios, por lo que el próximo gobierno regional no asumiría compromisos económicos impagables.
El gobernador se comprometió a «ir corrigiendo esos temas» de manera progresiva, a través de conversaciones directas con los trabajadores y propietarios del inmueble en disputa.

